La inseguridad volvió a golpear con fuerza a un comercio
local y terminó provocando una decisión que refleja el impacto que los robos
pueden tener sobre quienes intentan sostener un emprendimiento. Un local de
indumentaria deportiva que llevaba apenas seis meses de actividad resolvió
cerrar temporalmente sus puertas después de sufrir dos robos durante ese
período.
El comercio, ubicado sobre la calle 155 entre 69 y 70,
había comenzado su actividad con la expectativa de consolidarse en el barrio.
Sin embargo, la sucesión de hechos delictivos terminó convirtiéndose en un
obstáculo difícil de afrontar para sus propietarios, que decidieron dejar de
atender al público de manera presencial.
La determinación fue comunicada por los responsables del
emprendimiento, quienes expresaron su cansancio y preocupación por una
situación que, según señalaron, se sumó a las dificultades económicas que
atraviesa el sector comercial.
En apenas medio año de funcionamiento, el negocio fue
víctima de dos episodios de robo. La reiteración de los ataques generó un
escenario de incertidumbre para sus dueños, que entendieron que mantener
abierto el establecimiento implicaba asumir un riesgo que ya no estaban
dispuestos a sostener.
A través de un mensaje dirigido a sus clientes y
vecinos, los comerciantes explicaron que la decisión no significa el final del
emprendimiento. Por el contrario, optaron por regresar al formato con el que
habían comenzado a trabajar y continuar con la comercialización de sus productos
mediante internet.
Mientras retiran la mercadería y reorganizan su
actividad, los propietarios buscan una alternativa que les permita volver a
contar con un espacio físico y recibir a sus clientes en condiciones que
consideren más seguras.
El cierre deja además una imagen que trasciende a este
comercio en particular. Para los pequeños emprendedores, cada hecho de
inseguridad no solo representa la pérdida de mercadería o dinero, sino también
un golpe directo contra el esfuerzo realizado para sostener una fuente de
trabajo.
En Los Hornos, el caso vuelve a poner en escena una problemática que afecta
a los comerciantes que, en este caso, terminó modificando por completo la
manera en que un emprendimiento desarrolla su actividad.