Una dolorosa tragedia sacudió al barrio de Los Hornos en la tarde del martes 8 de julio, cuando un voraz incendio consumió parte de una vivienda ubicada en la calle 69 entre 138 y 139, y terminó con la vida de un niño de tan solo siete años, identificado como León Caneva.
El siniestro se desató alrededor de las 17, generando momentos de angustia e impotencia entre los vecinos, quienes advirtieron una intensa columna de humo saliendo del interior del domicilio y escucharon gritos desesperados. Inmediatamente alertaron a la Policía, a los bomberos y al servicio de emergencias, dando inicio a un operativo de emergencia en medio de una escena crítica.
Al lugar acudieron dotaciones del cuerpo de Bomberos, personal de la Comisaría 3ra y una ambulancia del SAME. El fuego ya se había expandido rápidamente por dos habitaciones del inmueble, dificultando el ingreso de los rescatistas debido a la acumulación de materiales inflamables y a las altas temperaturas dentro de la estructura.
Tras una ardua labor, los bomberos lograron controlar el fuego y comenzaron con la inspección interna del lugar. Lamentablemente, al revisar uno de los ambientes, hallaron el cuerpo sin vida del menor, quien habría quedado atrapado sin posibilidad de escapar del foco ígneo. Personal médico del SAME confirmó el fallecimiento en el lugar, mientras que los agentes policiales acordonaron la zona para facilitar las tareas de peritaje.
Las habitaciones afectadas presentaban graves daños estructurales, lo que obligó a los peritos a avanzar con precaución en la remoción de escombros y en la búsqueda de indicios que permitan establecer cómo se inició el fuego.
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía N°6 de La Plata, a cargo del fiscal Juan Menucci, y fue caratulada como “Averiguación de causales de muerte”. Las autoridades esperan el resultado oficial del informe pericial realizado por los bomberos, el cual será clave para determinar el origen del siniestro y descartar otras posibles hipótesis.
El barrio entero se encuentra conmocionado por la pérdida del pequeño, cuya vida fue arrebatada en cuestión de minutos en un hecho que dejó dolor, silencio y muchas preguntas sin responder. La comunidad educativa y los vecinos se organizaron para acompañar a la familia y exigir que se esclarezca lo ocurrido.