Después de varios reclamos realizados por los vecinos y publicados en este medio, las máquinas volvieron a trabajar en la intersección de las calles 62 y 143. La obra de repavimentación, que había estado paralizada durante semanas y generó malestar entre los frentistas por el estado del lugar, finalmente fue retomada.
En los últimos días, las cuadrillas comenzaron con el retiro del asfalto deteriorado, preparando el terreno para la colocación de la nueva carpeta asfáltica. Se espera que, una vez concluidos estos trabajos, la zona recupere la transitabilidad y las condiciones adecuadas que los vecinos venían reclamando desde hace tiempo.
El reinicio de los trabajos llega luego de una serie de notas y reclamos publicados por este medio, donde los residentes de la zona manifestaban su preocupación por la falta de avances y las complicaciones generadas por el parate de la obra.
De esta manera, el pedido de los vecinos fue finalmente escuchado, y la obra que llevaba meses detenida volvió a ponerse en marcha, marcando un paso importante hacia la mejora de la infraestructura vial del barrio.