Vecinos de la zona de calle 185, de 66 a 90, manifestaron su preocupación e indignación por una serie de robos de cables que se vienen registrando en el barrio durante las últimas semanas. Según denunciaron, los delincuentes actúan de noche, cortan los cables y luego regresan al día siguiente para retirarlos y llevarse el cobre.
“Vienen todos los días”, relató una vecina de la zona, quien aseguró haber visto movimientos sospechosos durante esta semana cerca del colegio del barrio. Según contó, los hombres se movilizaban en moto y en un momento se detuvieron frente a su vivienda para esconder parte de los cables en el asiento del vehículo antes de continuar su recorrido.
De acuerdo al relato de los frentistas, los implicados recorrerían distintos sectores del barrio para cortar tendidos eléctricos o de telefonía, ocultarlos momentáneamente y posteriormente retirarlos para quemar el recubrimiento y vender el cobre en el mercado ilegal.
Además, algunos vecinos señalaron que uno de los sospechosos llevaría un machete para cometer los cortes con mayor rapidez. “Se fueron para la escuela con el cable”, comentó otra persona de la zona, alarmada por la impunidad con la que se manejarían los delincuentes.
Los habitantes del lugar aseguran que los robos generan constantes problemas en los servicios y reclaman mayor presencia policial y controles para evitar que los hechos continúen ocurriendo.