La incertidumbre sobre el funcionamiento del transporte público volvió a encender alarmas, donde vecinos temen nuevas reducciones en las frecuencias de colectivos que conectan el barrio con el resto de La ciudad.
Las cámaras empresarias del transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se declararon en estado de emergencia ante la falta de definiciones por parte del Estado nacional y bonaerense respecto a cómo afrontar el aumento de los costos operativos, especialmente el impacto del precio del gasoil.
El conflicto no es nuevo: en las últimas semanas ya se registraron recortes y cancelaciones de servicios en distintos días, lo que generó malestar entre los pasajeros, muchos de ellos vecinos de Los Hornos que dependen del colectivo para ir a trabajar, estudiar o realizar trámites.
Desde el sector empresario advirtieron que, pese a las gestiones realizadas y las propuestas presentadas, aún no recibieron respuestas concretas sobre compensaciones económicas ni sobre cómo se cubrirán los costos crecientes. Según indicaron, la deuda acumulada en subsidios supera los 128 mil millones de pesos.
En este contexto, señalaron que la continuidad del servicio en las condiciones actuales es “insostenible” y no descartaron profundizar las medidas de ajuste, lo que podría traducirse en menos frecuencias y mayores demoras.
La situación genera especial preocupación en barrios como Los Hornos, donde el transporte público es clave para la vida cotidiana. Por eso, crece la expectativa de cara a la reunión convocada para el 30 de abril en la Secretaría de Transporte de la Nación, donde las empresas esperan respuestas concretas.